Pero siempre escribí

jueves, 10 de agosto de 2017

Pasado Presente Futuro

Hoy voy a hablar de ustedes. De nuestros supuestos gobernantes, esos que eligieron ceder su poder a las multinacionales, esos que se escudan detrás de las corporaciones y los medios hegemónicos. Esos que nos dicen que "Vamos Juntos" como si realmente fuéramos a creer que el lugar a donde están llevando al país nos tiene en cuenta a nosotros. Nos prometieron cambiar futuro por pasado, y lo lograron. Lograron aumentar el desempleo, el hambre, el dólar, los precios, las tarifas. Lograron arrasar con todo y más. Nos vendieron, hipotecaron y remataron cada rincón de este país. Usaron frases como "Conquista del desierto educativa" "Un pibe más preso" "Las mujeres no pueden cumplir el rol de funcionarias públicas" y "No fueron 30.000". Por eso hoy no me sorprende que tengamos un pueblo Mapuche acusado de terrorismo, un pibe desaparecido por gendarmería e intentos de bajar la edad punible. No me sorprende tampoco ver a la Universidad de Madres siendo intervenida, la Educación Sexual Integral siendo suspendida y una Ley de Paridad de Género que ellos en sus propias listas no respetan.
Hoy voy a hablar de ustedes porque nadie habla. Vivimos en una cortina de humo permanente, donde lo importante es el pasado y no la ausencia de futuro. Y es imposible hablar de ustedes sin mencionar a todas nuestras luchas y banderas. Es imposible hablar de ustedes sin mencionar a Nadia Rojas, a Santiago Maldonado, a nuestras Madres y Abuelas. Es imposible hablar de ustedes sin pensar en todo lo que nos han quitado. 
Pero por suerte cada vez que hablo de ustedes no puedo evitar hablar con esperanza. Sentir que no importa cuanto nos saquen, nosotros vamos a seguir. Vamos a seguir luchando, vamos a seguir gritando. Vamos a gritarles que paren la mano de todas las maneras que podamos. Vamos a poner nuestra voz en cada rincón, en cada marcha, en cada colegio, en cada esquina y también en cada urna. Este domingo entre todos tenemos la posibilidad de mandarle un mensaje claro a este gobierno,
Así
no
vamos
bien.

viernes, 14 de julio de 2017

Unidas

Miércoles a las diez de la noche, sentada del lado izquierdo del colectivo 19
La gente se va bajando de a poco, mientras yo leo una nota de Lula en mi celular. Cuando levanto la vista ya había descendido la última tanda de pasajeros, quedando una chica y yo como últimos usuarios del servicio. Me doy cuenta que la siguiente es mi parada y me levantó del asiento acercándome a la puerta.

Ahí es cuando la veo. La veo observándome, buscando que responda con mi mirada. La veo sacando disimuladamente de su cartera un gas pimienta, y aferrándose a el como si fuera el último atisbo de vida que le queda. Me mirá buscando una cómplice, una compañera.

Y la encontró. Porque la entiendo, entiendo su miedo que a su vez también es mío. No puedo despegar mi mirada de la suya, no quiero dejarla, quiero darle la mano y decirle que todo va a estar bien pero me resulta insoportable saber que no puedo prometérselo.

Suena el timbre, se abren las puertas y yo me bajo. Camino tres pasos y me recorre un escalofrío, en menos de diez segundos paso de la tristeza a la bronca, al hartazgo. Harta de que sintamos que la calle nos es ajena, harta de que sintamos miedo de lo que nos pertenece.

Pero sonrío, porque me doy cuenta de algo. Esa mirada no era un grito de ayuda, era una búsqueda de sororidad. Ese gas pimienta no era una demostración de miedo, al contrario, era una demostración de lucha.

Estamos acá, estamos vivas
El patriarcado no nos detiene
Las calles son nuestras
El miedo se los dejamos a ellos
Porque unidas, pisamos fuerte.

viernes, 3 de marzo de 2017

Danza

Tus manos en mi cintura, las mías en tu cuello,
nuestros rostros tan cerca que mi piel se erizaba de sentirte
Mis ojos fijados en los tuyos, como si fueran lo único que existe en el mundo,
nuestros pies danzan al ritmo del silencio y de nuestra respiración

Tanta intensidad, tanta pasión
confinada en dos cuerpos, en dos almas
que tuvieron la suerte de encontrarse, de coincidir
y que ahora no hacen más que irradiar luz hacía donde antes no la había

Y ahí, en ese preci(o)so instante
mis labios esbozan la sonrisa más pura,
la cual es y va a ser siempre mi más sincera declaración de amor.


jueves, 23 de febrero de 2017

Para vos II

Un sensación extraña me inunda el pecho, como si me estuviera cayendo en un pozo profundo (eterno) del que sé que jamás voy a salir. 

Lo primero que se me cruza por la cabeza es que no puedo quedarme ahí porque necesito verte; tal vez si en el pozo estuvieras vos me hubiera quedado con gusto. 

Pero no es el caso, en mi mente vos estas a miles de años luz de acá y a mí cada segundo que pasa se me hace infinito. 

De repente siento una brisa fresca en la cara y como acto reflejo agarro fuerte las sábanas que cubren nuestros cuerpos y abro mis ojos.

Al principio lo único que hay es negro, todo negro. 

Al cabo de unos segundos comienzo a dilucidar las maderas del techo, la franja de luz que ingresa entre las cortinas y por último a vos, con tu mano sobre mi cintura y tu expresión de paz.

 Me acerco de a poco, como si no correspondiese que lo que hiciera, porque estaría profanando una obra de arte. 

Ahora las distancias que nos separan son la de nuestras narices.

Así, piel con piel, sintiendo tus latidos unirse a los míos, cierro los ojos

Y por fin, 

Sueño.


lunes, 9 de enero de 2017

Julian

"Señora disculpe ¿no tiene una moneda para darme?"

Le dí diez pesos que era todo lo que tenía encima pero, a diferencia del resto de los transeúntes, decidí darle charla. Hablamos por media hora. 
Me contó que se llamaba Julián porque su papá se llamaba así también, pero que al viejo le decían Negrito. Ahí casi se me escapa una lágrima,

"A mí abuelo también le decíamos así" le conté

Sonrió y casi burlándose de la situación y con una gran ironía dijo 

"¿A un familiar tuyo le decían Negrito? Pero andaaa, que ¿sos adoptada entonces? con lo pálida que saliste...

Unos minutos después me confeso que su papá estaba preso en Ezeiza y que una vez compartieron celda. Habían caído los dos por lo mismo, robo a mano armada.
Me pidió que no me asuste, que ahora no robaba más, y que en realidad nunca lo hizo. 

"Si me preguntas si soy ladrón te digo que no, hasta preso te decía que no. Tenía hambre, fui a buscar comida, no plata, y sin embargo estoy arrepentido"
Cumplió seis meses adentro y lo dejaron salir por buena conducta. Se encontraba sólo en la puerta del penal, no sabía para donde ir. Y decidió volver al lugar donde se sentía más contenido, bajo flores, a la casa de un amigo que les vendía poxy a él y a sus hermanos cuando eran más chicos.

Sin embargo Julián puso mucha voluntad y logró salir de ese ambiente, para volver a estudiar. Dice que quiere ser maestro, porque a él la escuela le salvo la vida. Ahora está en el descanso de su nuevo trabajo como mozo y aprovecho para pedir veinte pesos y poder comprarse una nueva lapicera.

Le dije que fue un placer conocerlo y que le deseaba mucha suerte. Él me contestó lo mismo y agregó un gracias al final que me sacó una de mis mejores sonrisas.

Me tome el colectivo y me fui para casa, donde prendí rápido la tele y vi un titular que me horrorizó

ASESINAN A LADRÓN EN HURTO A MANO ARMADA, UNA AMENAZA MENOS

Que sencillo debe ser ser el Estado y poder asesinar a tus supuestas "amenazas" en vez de ayudarlas y re insertarlas en la sociedad ¿No?

Cuando Julián salió de la cárcel, estaba sólo. Había pasado seis meses encerrado, sin ningún tipo de estímulo afectuoso, académico o laboral, y sin embargo se lo ABANDONO en la calle, para que se las arregle.

Ahora, usemos nuestro sentido común un ratito y razonemos. Un persona buena, en una mala situación económica, abandonado por el Estado, marginada por la sociedad y con una pésima compañía ¿Qué esperaban que pase?
Volvió a Flores, donde lo recibieron con los brazos abiertos y lo incitaron a salir a robar otra vez.

Julián, por decisión y voluntad propia se dio cuenta que había otro camino y eligió tomarlo. Pero ¿Saben que? No todos saben que hay otro camino, y es nuestro deber como sociedad, y SU deber como gobierno y representantes del Estado, mostrarle que sí hay otro camino, y que vamos a ayudarlos a que lo sigan.

Dejemos de deshumanizar a los delincuentes, porque son PERSONAS que tienen miedos y necesidades y sueños y que muchas veces, tienen tan pocas ganas de robarte como vos de que te roben. 

Basta de asociar pobreza con delincuencia y delincuencia con el no retorno, con la causa perdida, con la maldad.

Delincuente es el que teniendo la posibilidad de elegir elige delinquir, no el que cree que es su única opción, aunque no lo sea.

Basta de entrar en este círculo de marginar "por las dudas", basta de lavarnos las manos y después exclamar con mucho orgullo que "el problema son estos inmigrantes..."

Basta de querer matar a Julián, sólo por equivocarse, basta de ser tan hipócritas de no ofrecer una mano pero hacernos los sorprendidos cuando todo sale mal.

Simplemente basta, ¿Qué estamos esperando para abrir los ojos y ver? Hay toda una generación de pibes por delante, demostremosles que no están solos, y que se merecen las mismas oportunidades sin importar color de piel, nacionalidad o pasado.

Pongamos nuestro granito de arena y terminemos con la barrera de los prejuicios, porque una vez que esa barrera se cae, ya todo es mucho más sencillo.

Y si no, preguntenle a Julián, que empieza el año que viene el terciario, y quiere abrir una escuela en su barrio. Él, un "inmigrante pobre y ladrón" contribuye más a la sociedad que la señora que lo quiere ver muerto.

Pensemos en eso un ratito.


viernes, 30 de diciembre de 2016

Cambio y revolución

Para mí el dos mil dieciséis fue un año liberador, aprendí más de mi misma en estos doce meses que en los anteriores dieciséis años. Bah, eso es un poco verdad un poco mentira, no es justo para los otros años que me ofrecieron tantas cosas bellas y tantos cambios de cabeza darle el mérito a este únicamente.

Sin embargo estoy profundamente convencida que este año abrí la cabeza y el corazón como nunca. Hoy, último día, puedo decir (y muy orgullosa de esto) que veo las cosas completamente distinto que hace trescientos sesenta y cinco días atrás.

Arranque este año cómoda; un grupo grande y estable de amigos, gustos definidos, una carrera definida, todo arregladito y prolijo.

No sé que pasó en mi cabeza antes de este momento. Pero lo que sí sé es que un día estaba sentada en la tercer hora de la mañana, escuchando sobre como mi (ahora) querido Marx revolucionó la forma de analizar al mundo, y me di cuenta de algo. Quería saber más.

Yo, que por tanto tiempo había estado diciendo que la política era sólo un pasatiempo, que no me gustaba ningún partido, que no era lo mío. Pero que irónicamente seguía escribiendo en mis cuadernitos mi opinión sobre las cosas, porque no tenía permitido expresarla. Yo, que espero desde que tengo memoria a que todos se vayan a dormir para pararme adelante del espejo a recitar discursos arengando sobre la liberación y los derechos. Que disfruto de los debates casi tanto como de respirar.

Me encontraba en un gran limbo, perdí todo tipo de seguridad sobre mis gustos, sobre mi persona. La chica que siemprequisoserveterinaria se dio cuenta que no era así. Pero ¿Y que hago? Contaba los segundos para salir de ver ovejas e ir a trabajar, o simplemente a sentarme a leer a Jauretche en el balcón de mi casa. No me importaba donde ni como, pero yo quería política. Estaba segura.

Igual esperen, me estoy adelantando. Lo hago parecer como si fuera muy simple pero en realidad ese limbo duró muchos meses. Es por eso que este año aprendí a estar cómoda con estar perdida, con la incertidumbre. Empecé a disfrutar la fluctuación de gustos, me encantaba ver como de a poco me transformaba en alguien distinto.

Como una especie de haz de luz bajo un proyecto con el que yo venía soñando hace mucho, hacer un Centro de Estudiantes. Suena como una pavada, ¿Cómo puede un Centro lograr que te decidas por un rumbo de vida completamente distinto? Si contesto miento porque la verdad es que no sé.
Lo que si sé, es que junto con ese centro vinieron cosas que yo necesitaba, y mucho, sólo que en ese momento no lo sabía.

Ahí, justo en ese momento, se abrió una puerta hacia un mundo totalmente nuevo para mí. Empecé a aprender sobre un mundo nuevo, y me empecé a dar cuenta que no había cosa que me gustara más que aprender sobre el.
Casi dos meses después de haber empezado el centro decidí cambiarme de colegio.

En general cuando llego a esta parte del año la gente abre mucho mucho los ojos y pregunta "No es como un poco, no sé... ¿Extremista?"

Exactamente. Este año me enseño que los riesgos pueden llegar a ser muy interesantes. Y siempre fui de la filosofía de que no hay que sufrir, si algo no te hace más feliz y otra cosa sí ¿Qué te retiene a dar un salto hacia la felicidad?

Ya para estos momentos había tenido más de una crisis en mis amistades. Algo que para mí persona es terrible. Yo sentía que mis amigos eran mi oxígeno, eso que tiene que estar cuando el resto se va.
Me di cuenta que no es necesariamente tan así, y sobretodo que no hacen falta veinte tanques de oxígeno, con cuatro o cinco sobrevivimos todos. También comprendí que la amistad aparece donde uno menos lo espera, así que es mejor no pensar tanto, y ver a donde nos lleva todo; que en general, siempre es a buen puerto.

Acá empieza algo muy importante, el amor. Y sí, de este momento en adelante todo lo que escriba (y todo lo que piense pero no me anime a escribir) es sobre vos.
La persona que me abrió la cabeza aún más que todos los libros que leí, y todas las personas que conocí. Ahora puedo decir que gracias a vos me levanto todos los días y veo y siento todo diferente. Me llevaste a los lugares a los que siempre quise ir pero nunca pude, me mostraste la vida que siempre soñé con tener, pero que nunca supe como conseguir.
Me acompañaste y me acompañas en todo y a todo. Porque eso sos vos, mi compañero.
Sin vos no hubiera tenido la seguridad para tomar las decisiones que tomé este año, sin vos me atrevo a decir que todo hubiera tenido un resultado completamente distinto.
No me voy a cansar nunca de decirte lo mucho que te amo, y de agradecerte, por aparecer y por revolucionarme la vida como lo hiciste.

Este año fue un sube y baja de emociones, decisiones, miedos y alegrías. Me enseñó a dar más que a recibir, a disfrutar de perderse. y también de encontrarse. A no asustarse con los cambios, a adaptarse. Me enseñó a pensar, a saber despedirse sin miedo porque las despedidas no siempre son finales. Y por sobretodo me enseñó a ser feliz.

Este año fue el cierre de una etapa hermosa, de la cual no me llevo nada más que los mejores momentos y las mejores personas de mi vida, que sé que me van a acompañar en esta nueva etapa y en todas las otras que vengan después.
Sepan que me salvaron la vida, y que les voy a estar eternamente agradecida a cada uno de ustedes por hacerme la persona feliz que soy hoy.

Hasta siempre bello año, y que vengan muchos mas....

viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Sabías?

Estoy tan concentrada mirando mis ojotas grises, y pensando que antes eran blancas, que no me doy cuenta que hace dos cuadras que me diste la mano y empezaste a hacerme mimos, como de costumbre. Cuando por fin me doy cuenta empiezo a encuadrar la imagen en mi cabeza y me lamento, también como de costumbre, no tener una cámara en la mano.
Por fin levanto la vista y te miro a vos, me muevo dos pasos hacia adelante y te doy un beso. Me mirás, un poquito muy sorprendido, pero la expresión de sorpresa se borra de tu cara casi al instante, dando lugar a otra nueva, la de felicidad.
Ahí yo hago el comentario de siempre "Te amo ¿Sabías?"
Damos unos pasos más en silencio, disfrutando de nuestra compañía, hasta que haces una observación bastante acertada, hace frío. Yo reflexiono un rato y agrego "Hace frío de costa".
Me mirás perplejo, pero no emitís ni un sonido; estas esperando que hable.
Y así es como te explico que el frío de costa es ese que no viene solo, viene con arena y olor a sal, con caras coloradas y días eternos. Es ese que trae la sensación de cuando recién te bajas del auto en la playa, después de cuatro horas, un par de medialunas y mas de dos termos de mate encima. Ese que atesora castillos de arena, atardeceres, pero también discusiones, sobre si es mejor la playa o la pileta, y más discusiones sobre si te pusieron bien o no protector solar.
Te miro, y estas sonriendo mirando al piso. Pregunto que pasa, me mirás a los ojos y me contestas sonriendo "Yo muchísimo más ¿Sabías?"
Que linda es la gente cuando se le escapan los sentimientos por los ojos, pero más que nada que lindo sos vos cuando te pasa, y que lindo es todo cuando me doy cuenta.